martes, 12 de enero de 2010

Cuernos grabados



Hace días que no sé nada de ti, pero sigo ensoñándome contigo y sueño que el otro día me diste la cámara y me dijiste que subiera al coche. Y condujiste hacia Benidorm. Era ya de noche, casi de madrugada y cuando llegamos a la puerta de una discoteca me dijiste que entrara después de ti y que me alejara de donde tú estabas pues querías estar sola, para poder ligar.

Querías ligarte a un tío bueno y follártelo. Y no tardaste en encontrar a uno, pues aunque se te acercaron varios, los fuiste rechazando hasta que encontraste a uno que te gustó; un chico extranjero, joven y cachas al que en seguida te pegaste para provocarlo, para besarlo, para morrearte con él en aquel rincón de la disco y animarlo a que te metiera mano bajo tu corta falda.

Porque te metía mano por la braguita y tu gemías de placer, mientras a cierta distancia me mirabas a los ojos con la lujuria que siempre te asoma en la cara cuando vas a ponerme los cuernos. Así que cuando estuviste bien caliente, lo cogiste de la mano, saliste de la discoteca y te lo llevaste a la playa de enfrente, mientras yo os seguía cierta distancia. Con cautela para que él no me viera y tú pudieras follártelo tranquilamente sobre una tumbona que estaba vacía.

Porque te sentaste en una, te subiste la falda y te montaste encima de él, mientras te volvías para buscarme y hacerme gestos para que me acercara, me escondiera y grabara tu follada con el chico y mi puesta de cuernos. Tuve que espantar incluso a algunos mirones que se acercaron porque quería que estuvieras tranquila para ponerme los cuernos. Como debe de ser. Que nada te moleste.

Aunque a ti te importaba poco que te miraran, esa es la verdad, porque no era la primera vez que lo hacías y ya tenías experiencia y una colección grababa de videos con cuernos en la playa. Es uno de los cuernos que más te gustan y de vez en cuando sacas alguno de ellos, me lo pones y me recuerdas lo cornudo y sumiso que soy; es decir, lo mucho que te amo porque soy tuyo, lo sabes, y soy feliz disfrutando de tu libertad y de mi esclavitud. Porque soy feliz sabiendo que tu poder sobre mí no tiene límites y que te amo más allá del bien y del mal.

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