martes, 5 de enero de 2010

Gracias por hacerme un cornudo feliz

Ayer cumplí tu castigo y me di 10 azotes en la nalga derecha y 20 en la izquierda. También cambié la cabecera del blog que no te gustaba. Y me sentí dichoso de cumplir tu castigo, excitado y feliz. Muy feliz, mi Ama, sobre todo al recordar mientras me azotaba,  que tú acababas de llegar de Valencia de follar con otros. Y sentí una dicha y una felicidad indescriptible. Ya soy cornudo y apaleado.

Gracias por ser mi Ama. Gracias por castigarme y por hacerme cornudo. Tengo ganas de llorar de felicidad a porque te amo como jamás creí que se pudiera amar a nadie.

Porque  te quiero, amor mío, y desde el primer día que te conocí supe que sería tu sumiso cornudo. Siempre lo he sabido. Es irremediable, es inútil luchar contra ello porque tú terminas por imponerte sobre mí pues si tú has nacido para gobernarme, yo he nacido para ser tu sumiso cornudo.

Para amarte sin fin, sin límite, constantemente y las 24 horas del día. Porque te amo constantemente cada segundo del día y todavía me falta tiempo, quiero que el día tenga más de 24 horas para amarte aún más. Ahora lo sé. Me he alejado de ti, he intentado huir, pero siempre vuelvo más sumiso aún y tú cada vez que vuelve coges más poder.  Has conseguido que vaya aceptando y disfrutando cosas, como los cuernos, que antes rechazaba. Ahora soy feliz con ellos.

Poco a poco te vas apoderando de mí, de mi voluntad y me alegro de ello porque cada día que pasa eres más Ama y yo más sumiso. Y ahora además eres un Ama excepcional, perfecta. Eres dura y estricta, me paras los pies, mandas, ordenas y decides. Te  sale con naturalidad y lo llevas dentro. Yo ya lo sabía: eres el Ama perfecta, amor mío, y  me dejas anonadado, loco, excitado, ansioso por obedecerte cada días más. Con tres correos de ayer y cuatro palabras, me paraste y dominaste como si no  hubieras hecho otra cosa en la vida.

Eres excepcional. Porque lo fácil hubiera sido castigarme, pero dijiste: "no, eso lo decido yo". Y se acabó.

 - Recuerda solo una cosa, las cosas las cuento cuando lo creo oportuno,  no cuando tú lo deseas.
- Pero de nuevo pecas, si mereces castigo o no eso lo decido yo;  no me gusta que me digas cuando debo o no castigarte.
- Sí,  he estado con varias personas, si (has follado con otros)
-Me alegro de que  asumas así mis encuentros con otras personas, porque  estoy viendo que hay cierto "sufrimiento" que es necesario para tu sumisión. 

Extraordinaria. No me lo puedo creer. Estoy impresionado, mi Ama.  Eres tremenda, deliciosa, dura, segura de ti misma, seria,    tranquila, severa  y dominante,  pero con naturalidad.  Con una seguridad pasmosa. Estás irreconocible, amor mío. Adorable. Te amo más aún si cabe.

Hasta en la forma de decirme que me habías puesto los cuernos fuiste estricta, pero clara. Sin estridencias. Con naturalidad. joder, es que me tienes sorprendido. Maravillado. Idiota. Gilipollas. No dejo de pensar en ti, en tu nueva forma de ser, en todo....y me vuelvo loco de amor por ti.

Gracias por hacerme tan feliz, mi Ama. Gracias por hacerme cornudo. Y  sólo quiero que sepas que te amo, que estoy orgulloso de ser tu sumiso cornudo, que estoy orgulloso de que me hayas convertido en tu sumiso  porque te amo con toda mi alma, tu felicidad es mi guía, tu placer mi Norte y sólo quiero postrarme más cada día para que tú tengas más poder sobre mí.
Te quiero, amor mío.
Tu cornudo sumiso que te ama.

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