lunes, 15 de febrero de 2010

Manual del marido cornudo fiel (IV)



La boda (I) ASEGURANDO LOS CUERNOS
Quizá ya se haga necesario un acuerdo entre tu chica y tu, que te garantice los cuernos de por vida, y a ella le dé una seguridad de cara al futuro, y decidáis uniros en matrimonio. Hay dos opciones: La boda “formal”, para aquellos familiares que no conocen vuestras aficiones y debilidades y la boda para aquellos a los que les gustaría participar con vosotros de vuestro enlace.

En ambos casos podéis darle un enfoque erótico o depravado según las circunstancias.

LA BODA

“Donde se refleja que la fantasía de toda mujer es ser sorprendida en ese día feliz, en el lavabo de señoras, con un joven camarero, con el traje blanco levantado hasta los ojos y la fina lencería hecha jirones por el suelo”… algunas lo consiguen, si su “fiel” pareja las ha enseñado bien…

En una boda tradicional, lo normal es que la novia vaya con sus amigas de despedida de soltera a un bar de “boys” y allí dependiendo de su liberalización, pueda hacer un poco el chorra con los chicos, pero…

Lo ideal es que tu chica vaya justo la noche antes de la boda con tus 5 o 6 mejores amigos, que serán también testigos en la iglesia, a celebrar la despedida de soltera a un puticlub conocido (invitaras al dueño a la ceremonia e incluso le ofrecerás catar a la novia recién casada), donde ella pueda liberarse sin tapujos y de paso sacar algunas pelas para el viaje de novios.

Tú, por supuesto, esperarás paciente en casa tras haberla aprovisionado bien de preservativos aunque advirtiéndole de que con los de confianza no hace falta que los use, por aquello de economizar.

Pero aún hasta el momento de ir a la iglesia, deberás procurarle placer y desahogo, y para ello invitaras a comer en casa con vosotros a ese amigo de ella de toda la vida que a ti te consta, aunque ella no te lo ha dicho, que se la calza de vez en cuando…

… y a la hora del postre dejarles discretamente solos durante un par de horas para que “puedan despedirse” adecuadamente.

Aunque sabemos que es incomodo, sería un detalle de tu chica no ponerse bragas bajo el vestido de boda, aunque quizá al llegar a la iglesia aún le rezume leche de su último polvo como soltera…

…de paso estará lista por si hay que tener un detalle con el monaguillo o el organista.

Todas las propuestas recibidas durante la ceremonia deberán ser correspondidas en vuestra casa antes de acudir al banquete y por riguroso orden de llegada… Los testigos tendrán derecho de pernada en ese caso.

Y aún con el traje blanco (del que no debe desprenderse en ningún momento ni situación), acudirá al banquete donde sin duda tu chica te graduará como el más cornudo del barrio.

La noche de bodas, por supuesto, la pasará con un gigoló que pagarás tú, para que ella disfrute y te avise así, de que vas a ser cornudo desde la misma noche de bodas y por el resto de tu vida.

Texto del blog Relatos y experiencias

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