domingo, 14 de febrero de 2010

Manual del marido cornudo y fiel (III)



DEL DÍA A DÍA (II)
Sorpresas de la vida diaria.

Dile que te gusta llevar bragas, que te las ponga ella, y así, al verte todos los días con ellas, echará de menos un macho de verdad y se animará a encontrarlo. Sería adecuado que tomarás algún producto que te lleve a la impotencia (anticonceptivos orales), para que al ver que tú no puedes complacerla, se busque otros hombres, otros machos que le den lo que tú no puedes darle.

Cuando regreses a casa, sobre todo al principio, procura ser ruidoso al entrar para darle tiempo a tu mujer de sacarse sin sobresaltos lo que tenga en el coño… mas adelante, ya acostumbrada, pasara de ti y seguirá a su faena sin problemas.

Cuando invitéis a alguien a cenar, procura que se ponga muy sexy, falda corta, blusa abierta o transparente, poca o ninguna ropa interior… y sobre todo que vaya a la cocina con frecuencia, para que se luzca. Y si ves interés en algún invitado/a, sugiérele que vaya a ayudarla a la cocina. Tardaran en volver, pero seguro que ambos satisfechos… y tal vez repitan alguna vez a lo largo de la noche. Si es invitada habrás descubierto el otro lado de tu putita… también le van las tías.

Si al llegar a casa del trabajo o de estar con tus colegas, encuentras a tu mujer en la cama desnuda y junto a ella un condón usado, no lo tires quizá ella los coleccione.

Si algún día la descubres a cuatro patas sobre vuestra cama con un hombre encima y gritando como una loca, sal disimuladamente y tras un tiempo prudencial de espera, vuelve a entrar pero esta vez con algunas bebidas y aperitivos para los dos.

Una vez establecida tu condición de cornudo (además consentidor), y la suya de mujer libre, acondiciona la casa con zonas de exclusivo acceso vuestro y de sus machos, a las que no pueda acceder nadie que no deba.



En vuestro dormitorio, dada su característica, acondiciona parte del armario ropero para poder observar cómodamente a tu mujer mientras disfruta del sexo con sus amantes, no obstante algunas mujeres disfrutan con la humillación de su marido por parte de sus machos, así que trata de tener lo necesario para esas humillaciones: Material sado, ropita femenina de tu taya, etc…

Eso dará crédito y respetabilidad a tu mujer dentro de su círculo de amistades masculinas, pues aparte de mujer libre e independiente, será considerada una dominante cornedaora.

Asimismo, si ella alguna noche te avisa de que llegara tarde, procura dejarle libre la cama si decides dormirte sin esperarla, pues lo más seguro es que remate la noche llevándose el polvo a casa.

Si su amante no puede venir a follar, porque tiene que trabajar (de taxista o butanero) prepárate para hacer su trabajo, mientras ella folla con él para que pueda dedicarse a ella con la tranquilidad que requiere follar y ponerte los cuernos.

Si decides esperarla, prepara bebidas y algo de comer, es de buen gusto recibir bien a las visitas y en este caso hacerlas sentirse como en casa. Después suplícale que te deje quedarte por si su macho decide jugar contigo antes de volver a montar a tu mujer.

Si ella quiere humillarte y te pide que le chupes la polla a su amante para darle als gracias por hacerte cornudo, arrodíllate de inmediato y chúpasela como si te fuera en ello la vida, proque así se la pondrás más dura y él podrá follarla mejor y darle a ella más placer.

Si eres cornudo presencial y siempre has de estar delante (para ser más humillado), ponte de rodillas al lado de la cama y bésale la mano a tu mujer mientras ella folla con su amante, para darle a entender que te gusta ser su cornudo y darle las gracias por cornearte y permitirte asistir a tu puesta de cuernos.

Por la mañana, procura que tengan el desayuno en la cama en el momento de despertarse y llévales también reconstituyentes. Y para tu mujer la píldora del día después… si es que no quieres descendencia de momento.

Texto del blog Relatos y experiencias

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