miércoles, 17 de marzo de 2010

Cuernos en la noche de bodas

Sueño contigo y me imagino que me dices que quizás me pongas también los cuernos en la noche de bodas. No estás segura, no sabes si estaré preparado, pero lo deseas, te excita que ya sea cornudo desde la primera noche de nuestro matrimonio para que me vaya preparando para el resto de nuestra vida en común.
Te lo vas a pensar y esperas que acepte tu decisión, porque eso sólo depende de ti.
- Lo acepto -te he dicho sin pensar y sin saber cuál es tu decisión, aún sabiendo que quizás me duela.
- Da igual que lo aceptes o no porque la decisión será sólo mía.
- Lo sé.
- Cariño: ¿crees que debo hacerlo?
- No lo sé, mi Ama. Tengo miedo.
- Es normal que tengas miedo, pero sabes que en el fondo lo deseas.
- Sí, lo deseo.
- Y yo sé que tú lo deseas, mi cornudo.
- Sí, lo deseo, aún con miedo.
- Pero lo importante no es eso, cariño.
- Lo sé, mi Ama.
- Lo importante es que lo deseo yo más aún que tú. Me vuelve loca la posibilidad de poder hacerlo, aunque luego no lo haga. Porque puedo hacerlo, ¿verdad?
- Sí, Ama. Puedes hacerlo.
- Repítelo para que nos quede claro.
- Que puedes hacerlo, mi Ama.
- ¿Qué puedo hacer?
- Puedes ponerme los cuernos en la noche de bodas.
- Es lo que quería oír, cariño.

Y yo te he dicho que te amo, que quiero ser tuyo, tu sumiso, tu esclavo, tu cornudo, el hacedor de tu dicha y el sostén de tu placer porque mi placer es ver que tú lo tienes. Y luego has llamado a tu amante por teléfono y yo me he agachado, he pegado mi frente al suelo y tú has puesto tu pie sobre mi nuca para mostrarte triunfante. Magnifica en tu majestad de Diosa y esclavo, porque quieres que cuando entre tu amante te vea así, como una Diosa excelsa con esclavo.
- Sabes que al verme así mi macho se excita más y me folla mejor.
- Lo sé mi Ama - te he respondido desde el suelo.

Y luego he añadido que te amo, que quiero ser tuyo y que tu poder sobre mí no tenga límites porque quiero amarte más allá del bien y del mal, más allá de dolor, más allá de los límites que cualquier persona razonable se impone para no caer al vacío. Contigo el abismo es el cielo en el que el dolor es un placer y servirte y humillarse ante ti un orgullo que sólo unos pocos pueden disfrutar y paladear.
Porque te amo.

4 comentarios :

  1. :D me encanta la imagen de la portada ( titulo) ...para mi q soy mujer seria yo con traje de novia con el culo en pompa sin bragas y El mi marido-AMO con esa fusta que tiene la dominatriz ... :P hhehehhe q ilusion!!!!

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  2. Sublime...¡como siempre!

    No se me ocurren cuernos más sumisos que los de la noche de bodas.
    Besos.

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  3. Es cierto, Ginebra. No hay mayor placer que ese, ni mayor muestra de amor.
    Un beso.

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