martes, 23 de marzo de 2010

Te quiero amor mío; te quiero mi Ama

Mientras sueño contigo y te espero, me arrodillo desnudo frente a la pared y me pongo a pensar en ti, en que estamos juntos, que he tenido la fortuna de conocerte y que te amo, sirvo y adoro, todo en uno, porque para mí el amor a ti es entrega, devoción y sumisión.

Así que cuando terminas de comer te sientas en el sofá para leer o ver la televisión y yo me he dispuesto a quitar la mesa, fregar los platos y dejar la cocina limpia como los chorros de oro. Y en ello me esmeraba, hasta que me has llamado y he acudido a ti solícito vestido sólo con el delantalito de doncella francesa que me pones para hacer todas las tareas doméstica.

Y me he arrodillado entre tus muslos para ver qué quieres, amor mío. Eso te he dicho, como hago siempre porque siempre te respondo "sí, Ama", o "sí, amor mío". Porque sabes que te amo y que para mí la sumisión es amor y entrega.
- Te voy a premiar, mi sumiso cornudo.
- Gracias, pero no lo merezco.
- Pon las manos en la espalda.

Y las he puesto porque ya sabía lo que venía, cuatro bofetadas, pues ese es el número mínimo que tenemos establecido en el contrato. Y las he recibido dichoso.
- Cada vez que te abofeteo se te pone la polla dura. Y eso que eres impotente.
- Sí, Ama, pero eso es sobre todo porque no sé por qué me castigas.
- Porque puedo. Sólo por eso. Y porque soy yo la que decide si te mereces o no el premio de que te dé de hostias. Por eso te castigo siempre cuando eres bueno.
- Tienes razón, Ama, lo siento.



Y luego has sonreído y me has dicho que no obstante me vas a dar otro premio. Y has abierto una bolsa que tenías en el suelo junto al sofá y has sacado un montón de braguitas. Y me he imaginado que son las tuyas, las tengo que lavar a mano como hago todos los días antes de que te las pongas, pero no, he visto que estaban muy nuevas.
- Estas son las braguitas de mi putita sumisa, que te acabo de comprar.
- Gracias, amor mío.
- Ves poniéndotelas y desfila delante de mí para que vea cómo te quedan y si me gustas.

Y me las he ido poniendo de una en una, y desfilando delante de ti, dándome la vuelta cuando me lo indicabas con un gesto del dedo y sintiéndome más sumisa y putita que nunca. Y así hemos estado un rato, con problemas, porque al tener la polla dura se me salía por el tanga y no había forma de taparla.



Y cuando he desfilado con todas las braguitas delante de ti, has decidido cuáles me he de poner y cuándo.
- Esta me gusta para cuando estés por casa -me has aclarado-. Y esta otra para cuando salgas a la calle. Y esta para cuando venga mi amante, mi macho, porque ya sabes que me gusta que estés ante él con bragas para que te sientas más sumiso, más putita, y así lo aceptes a él como macho dominante.
- Sí, amor mío.

Y así, de una en una, me las fuiste ordenando según el día y el cometido que iba a desempeñar con ellas.
- Pero es que le faltan algo, mi Ama.
- No te preocupes que el día antes de que tú las uses, me las pondré yo para que se llenen de mis jugos, de mi olor y del sabor de mi coñito. Iré con ellas al trabajo y te las dejaré bien usadas por mí para que te las pongas.
-Gracias, amor mío. Te quiero tanto que a veces no sé si te merezco – te he contestado llorando de emoción.
- Y ahora ponte las bragas y llama a mi amante para que venga.

3 comentarios :

  1. El relato dedicado a la mistress Ginebra es bello
    me quedo con este fragmento
    es simplemente perfecto:
    "Tenía una voz sensual que mandaba y sometía sin dar gritos, con elegancia, con una clase que te hacía ver que la única forma de estar con ella, ....... No había otra forma más natural que esa. ..... Fue muy fácil"

    Perfecto fragmento

    Un besote ( Mistress Ginebra Wow :D ...)

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  2. Acabo de terminar de leerlo , sumiso eres muy extremo , yo no podria llegar a tanto , pero eso de imponerse asi con fuerza : "si te pones celoso ( en mi caso seria celosa) te los pondre con mas razon" y que lo mires en primera fila

    No se por que sospecho que esa es la unica forma en que se de el empujon final a aceptar lo que te acojona el corazon , Que si o si obligados,

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  3. Es que la tiene, tiene esa voz. Puedes oírla en el vídeo de más abajo.

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