jueves, 16 de diciembre de 2010

Orgullo de sumiso

Sigo ensoñándome contigo, con que me entrego a ti para amarte más allá de toda razón, de todo límite racional y de cualquier norma humana porque tú serás divina y mi amor por ti será sobrehumano. Porque no conozco otra forma de mar, ni la concibo y porque te daré las gracias por dejar que te ame así, porque yo no sé amarte de otra forma que no sea esa; la de ser tu sumiso sin esperar nada de ti,
excepto la deliciosa crueldad
de tu poder absoluto,
y el permiso para ser
tu más sumiso cornudo,
tu esclavo más devoto,
el hombre que te consiente,
y te ama,
más allá de toda razón,
porque contigo,
perder la razón,
es el acto más racional que existe.

Porque amarte y entregarme para ser tu esclavo me libera; porque ser tuyo me hace sentirme querido; porque cuando más dura, estricta y severa seas más te amaré, porque yo he nacido para ser tuyo, de tu exclusivo poder y tú lo has hecho para someterme y hacerme tuyo. Y te doy las gracias por dejar que te ame, por permitir que comparta el mismo aire que respiras, por poder estar en la habitación que tú estás y besar el sofá en el que te sientas.

Porque ser tu cornudo sumiso y recibir tu humillación me eleva hacía el amor más sublime pues así me siento dignificado al poder rendirte homenaje y demostrarte que te amo con un amor total y absoluto, porque te entrego el bien más preciado que tiene un hombre: su dignidad. Te entrego mi dignidad de macho para que me hagas cornudo, me humilles y me conviertas en tu esclavo más devoto.

Porque la humillación y los cuernos serán una prueba de que de verdad me amas y de que te amo sin límite alguno por lo que seré feliz porque ya sé que no existe vida fuera de ti y sin ti sólo encuentro el frío del vacío del Universo pues tú eres la vida, la esencia de la vida; de la nueva vida en la que sin ti nada es nada y todo es nada, porque tú lo llenas todo.



Porque ser tu esclavo me parece poco y quiero más, mucho más. Porque me vuelve loco que conmigo hagas tu santa voluntad y me tengas pendiente de ti, de tus caprichos, de tus antojos porque mi amor por ti no tiene límite alguno y va más allá del bien y del mal. Más allá de toda razón, de todo raciocinio. Como debe ser. Como anhelo que sea.

Porque mi entrega y sumisión te hará más bella y porque cuanto más me humilles y sometas más te amaré. Y entonces amaré hasta las pollas que te folles porque todo lo que ha tocado o rozado tu cuerpo será para mi sagrado.
Muy sagrado.Y serás mi Diosa.
Sólo eso.

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