martes, 2 de noviembre de 2010

Me casaste con tu novia para hacerme cornudo en la noche de bodas

Sigo soñando contigo, con que nos conocimos por Internet y te confesé mis tendencias sumisas y cornudas. Y tú me comprendiste, me dijiste que eras bisexual y que tenías novia, pero para que tú pudieras estar libre, seguir siendo libre para disfrutar de tus otras sumisas, habías pensado una solución. Me casarías con tu novia y así podrías tener libre disposición de ella y de otras y otros sumisos.

Y eso hicimos. Acudiste a la boda de madrina y ya en la noche de bodas fuimos los tres al hotel y allí me azotaste a mí el culo, para dejarme claro mi situación de marido cornudo. Y luego la azotaste a ella vestida con el traje de novia.

Y te la follaste vestida de blanco, la usaste durante toda la noche y yo miré sentado en un sillón frente a la cama, cuando no me llamabas para que me arrodillara junto a la cama y te besara la mano para darte las gracias por hacerme cornudo. O para besarte a tu novia el culo y excitarla para que se mojara, se excitara más y que tú pudieras follártela mejor.

Y yo te besaba las manos o el culo de ella, chupaba y limpiaba con mi lengua el arnés consolador que te ponías para follártela a ella y te decía que te amaba, que te quería, que te agradecía que me hubieras permitido ser tu cornudo sumiso y te suplicaba que fueras más lejos y me llevarás a una mayor sumisión, porque te amaba tanto que quería entregarme a ti por completo con un amor total y absoluto, sin límites.

Luego, cuando vinimos los tres del viaje de novios, me pusiste a mí un cinturón de castidad y te llevaste la llave para que no pudiera hacer nada con "mi mujer", con tu novia. Yo tenía que cuidártela, mimarla y lamerle el culo a menudo para tenerla siempre excitada para cuando tu vinieras a follártela, a hacer uso de tu propiedad.

Porque aunque sea 'mi' mujer y me haya casado con ella, ella es tuya, de tu exclusiva propiedad y yo, como sumiso cornudo tuyo, tengo la responsabilidad de cuidarla, mimarla y mantenerla permanentemente excitada para ti, para que la uses, para que te la folles, para que hagas de tu propiedad lo que te salga de tu sagrado coño.

Porque tú tte llevabas la llave de mi cinturón de castidad y tenías una copia de la llave de nuestro piso. Y venías a follártela y usarla cuando querías, eb cualquier momento, a cualquier hora y cuando te salía del coño porque yo siempre la tenía preparada para ti, para tu disfrute. Y tú venías a usarla a cualquier hora, o azotarla y azotarme a mí, si no te la habíamos excitado lo suficiente.

2 comentarios :

  1. mmhh....me ha gustado, tiene una imaginación y una fantasía bárbara....se me ha quedado corto el relato.
    Que te parece imaginar que .....en el momento del banquete mientras todos comen, tu ama se folla a "tu mujer" y te regala sus bragas, si, sus bragas mojadas que tu ama haria que llevaras bajo el traje, asi en el momento del baile, tuvieras bien claro quien domina la situación, esa y las que te esperan a partir de ese día.....

    ResponderEliminar
  2. Me parece sensacional, pero la que tiene mucha imaginación eres tú. Eso de las bragas es supermorboso y simbólico de lo que me esperaría. Eres extraordinaria. Tú también tienes una fantasía enorme, cielo. Eres maravillosa. Ojalá pudiéramos cumplirla de verdad.

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario.