sábado, 22 de enero de 2011

Aviso a las 'corneadoras'

A las corneadoras de que sólo buscan "un calentón" y excitarse, os rogaría que no lo hicierais. No me importa que me escribáis y pidáis consejo, os lo puedo dar, pero no entréis aquí prometiendo el oro y el moro porque no soy tonto. O al menos eso creo. Aquí tenéis un amigo si tenéis dudas, si queréis ayuda para convencer a vuestros maridos o si tenéis miedo de aceptar lo que os propone, pero no os calentéis conmigo y no entréis aquí o en el Messenger buscando sólo excitaros porque yo no me dedico a eso.

De dedicarme a ello habría puesto un teléfono erótico y encima ganaría dinero. Espero que me comprendáis, por favor. Y otra advertencia: el mundo de los cuernos (cuckold) no es para maltratar al marido. Es una relación de cariño y amor, aunque ella sea la que en determinados momentos lo humille poniéndole los cuernos. Pero hasta en eso, en llamarlo cornudo delante de su amante esporádico, hay que decirlo con cierta ternura. La corneadora no es una verdulera que grita, insulta y maltrata al marido, novio o pareja. Al menos para mí.

Por eso algunas fantasías que publico aquí (mías o de otros blogs) son impracticables, tanto porque hay que llevar cuidado con la intimidad, como porque hay que evitar perjuicios tanto an ante la sociedad, como con los amigos, la familia o el trabajo. Sé que muchos tíos tienen la fantasía de que su mujer folle con su jefe o su mejor amigo, pero os aseguro que eso es sólo una fantasía. Sólo lo consiguen unos pocos y porque pasan de todo y les da igual su prestigio social. Afortunadamente ese no es mi caso. Tengo una madre, hermanos, amigos y un trabajo que respetar. Además: una cosa es fantasear que ella folle con tu jefe y otra encontrártelo al día siguiente en el trabajo. Pensar en ello.

Por eso, a partir de ahora voy a poner en las fantasías que sólo son fantasías y no hechos. Voy a poner la advertencia para que no haya dudas.

Y de las experiencias de otros cornudos que me encuentro en sus blog, diré las que sólo son fantasías (la mayoría) y las reales. Experiencias reales, de verdad, hay muy pocas y la mayor parte de los blog, como esté, son fantasías propias irrealizables o relatos que escribo porque alguna corneadora me lo pide. Por eso los llamo, etiqueto y archivo como "Delirios y fantasías". Porque en realidad son delirios.

Lo normal en una relación cornuda o cuckol de sumisión, es que sean los dos personas muy normalitas, que se quieren con locura y que en un momento determinado, esporádicamente, ella folla con otro delante del marido y lo somete y humilla, llaándolo cornudo y todo eso. Porque además están los hijos (pequeños o más grandes) y también hay que protegerlos a ellos. Pensar en todo esto que os digo y veréis que es de sentido común.

Conozco una pareja en la que ella folla con un chico cada seis meses, se van a un club swinger de una provincia cercana y allí ella folla con un chico más joven, delante de su marido, mientras él mira, le besa la mano y le dice que la quiere. El resto de los meses y cuando están en la cama, ella le recuerda lo que hizo con el chico y lo llama cornudo, con cariño, mientras hacen el amor.

Y eso les basta, porque en realidad es él ya cornudo y tienen experiencias mutuas que recordar. Y los dos se quieren con locura. Es cierto que él hace las labores domésticas mientras ella ve la tele y que ella es la que domina en la relación, pero siempre con respeto y cariño. Lo demás es un paripé irrealizable. A veces sólo basta con que ella se eche en la cama con unas bragas, que el cornudo se arrodille en el suelo a su lado y que ella se masturbe mientras le comenta a él que ha conocido a un chico al que quiere follarse. Y le cuenta lo que hará con él, lo que siente, mientras se masturba y se corre.

Y luego le da las bragas a él para que las huela, para que saboree el olor de su coño, su excitación, al pensar en que se folla a otro. Esta escena tan simple se puede hacer a menudo sin que supongo ningún peligro para nadie. Él se sentirá cornudo, porque lo es ya que ella puede y quiere follar con otro, pero se ha hecho en la intimidad y sin ninguna otra persona. Así de sencillo. Y como ésta, hay muchas escenas que se pueden plantear sin causar perjuicios. Porque también hay que advertir que no todos los cornudos están preparado para ciertas cosas, que una cosa es la imaginación y otra la realidad.

Y que algunos sumisos pueden resultar dañados emocionalmente si no están preparados para ello. Hay que tener mucha fortaleza mental y psicológica para los cuernos, aunque no lo parezca y para mí, en este caso, el sumiso es el fuerte emocional porque aguanta una situación que no puede aguantar todo el mundo.



Seamos pues sensatos y si hay que rebasar algún límite, hay que hacerlo poco a poco, con la complicidad de los dos, llevando cuidado y preparándolo con antelación. Los límites se pueden ir superando y rebasando con el tiempo, conforme la pareja avanza, van cumpliendo años juntos y se conocen y respetan. Con los años se pueden ir rebasando límites, pero ya digo que con la misma cautela y consideración. Para ello es necesario que los dos se quieran y que sean cómplices y amigos.
Un beso a todas.

3 comentarios :

  1. coincido contigo al 100%

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  2. Soy totalmente reacio a la sumisión del marido. Soy ferviente partidario de los cuernos cómplices,morbosos,esos que permiten gozar plenamente de su sexualidad a la esposa,con libertad y que aportan al marido una indescriptible emoción y un disfrute morboso,dentro de un total entendimiento,igualdad y respeto.

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  3. Yo no sería capaz de ser un cornudo, pero quiero que me cojan 2392226136USA

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