lunes, 11 de abril de 2011

Azotes, cuernos y orgasmos

Sueño contigo, pienso que te encontré y vivíamos juntos. Y nos amábamos. Así que me llamaste y me explicaste que ibas a cambiar el contrato porque tú tenías potestad para hacerlo sin consultar conmigo y podías cambiarlo cuando quisieras, sin que yo tuviera nada que objetar.

Eso me dijiste. Eso me has dicho porque has decido que tu placer debe ser proporcional a mi dolor, por lo que siempre que me pongas los cuernos, me azotarás el culo inmediatamente después, a razón de 5 azotes por el número de orgasmos que has tenido. Y mientras me los das yo te daré las gracias y te diré que "te amo", mientras tu me llamas cornudo. "Cornudo" y un azote. "Cornudo" y otro azote.

Art. 98. Siempre que te ponga los cuernos, tendré que azotarte el culo inmediatamente después y según los orgasmos que haya tenido con otro macho, pues cada orgasmo se multiplicará por 5.Y si he tenido 5 te daré 25 azotes. Si has asistido a tu puesta de cuernos los azotes "inmediatos" te los aplicaré cuando se haya ido mi macho. O en su presencia, según yo lo crea conveniente. Si tú no estás delante y te he dejado en casa desnudo y con el cinturón de castidad, cuando vaya a llegar te llamaré por teléfono y te irás a la puerta para esperarme de rodillas. Y cuando llegue me bajarás las bragas, te las pondrás y me lamerás el coño. Después te ataré de una argolla del techo y te aplicaré los azotes que resulten de mis orgasmos (x 5) con el fin de que te quede claro que yo gozo el placer y tú lo sufres. Y que cuanto más goce yo más sufrirás/gozarás tú. Y tras cada azote tú me darás las gracias y me dirás que me amas. Yo te llamaré "cornudo" antes de cada azote. "Cornudo"y un azote. "Cornudo" y otro azote. Para que te quede claro lo que eres y lo que somos. Si estamos en distintas ciudad, cuando te diga que te he hecho cornudo serás tú mismo el que te aplicarás los azotes, los grabarás en vídeo con la fecha y hora, y lo subirás al blog para que yo lo vea.
- Me gusta. Es lo que he decidido, así que súbelo al blog - me dijiste.
- Sí, amor mío. Lo haré.
- Pero no te pienso perdonar los que ya llevo, así que suma los orgasmos que he tenido al hacerte cornudo, multiplícalos por 5, divídelos por dos y mañana quiero dos vídeos con 58 azotes cada uno, que se corresponden a los orgasmos que ya te tenido al hacerte cornudo cuatro veces. Así que, muévete. Cuenta cuántos orgasmos he tenido hasta ahora y dímelo.
- 23
- Multiplícalo por 5
- 115
- Y ahora divídelo entre dos
- 57,5
- 58. Así que quiero dos vídeos con 58 azotes en tu culo para saldar tu deuda, porque este nuevo artículo es con carácter retroactivo.
- De acuerdo, amor mío. Pero con eso queda saldada la deuda, ¿no? Nos ponemos al día.
- No lo sé, puede que te cobre como el banco intereses moratorios, jajajaja
- Me gusta tu sentido del humor
- Me gusta que te guste. Y más aún que te guste pagar.
- La deuda queda pagada hasta tus próximos cuernos
- No querido, hasta TUS próximos cuernos
- Eso hasta mis próximos cuernos. Y espero que te corras poco por el bien de mi culo.
- ¿Esperas que no goce mucho?, ¿eso quieres decir?...¿ te preocupas mas por tu culo que por mi placer?
- Lo digo de broma, amor. Tu placer es lo principal. Lo sabes.
- Entonces retráctate o te azotare 50 veces mas por preocuparte mas por tu culo que por mi placer.
- Me retracto, amor mío. Lo siento, perdona.

Y te fuiste de nuevo segura de ti misma, poderosa, subyugante, extraordinaria. Porque eres la mujer más extraordinaria que jamás he conocido y ser tu cornudo es lo menos que se puede hacer por ti. A mí me parece poco. Tú te mereces más, amor mío. Por eso, ser azotado por ti duramente inmediatamente después de hacerme cornudo, será un delicioso tormento que padeceré con orgullo. No me esperaba menos de ti.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.