domingo, 3 de abril de 2011

Ellos follan con dos; el cornudo con ninguna

Sigo soñando contigo, me consuelo con que te he encontrado y te digo que quisiera ser el agua que te baña para poder acariciar tu cuerpo; quisiera ser el aire que respiras para poder entrar en ti; quisiera ser tu piel para envolverte y protegerte y llevarme yo los golpes de la vida.

Quisiera ser tuyo hasta el último milímetro de mi piel para amarte de arriba abajo, desde la raíz de tus cabellos hasta las uñas de tus pies; desde el sudor de tus axilas hasta la orina que sale de su hermoso sexo; desde la saliva de tu boca hasta los jugos de la excitación que fluyen de tu sexo y que beberé ansioso como el borracho que busca cada día su dosis de alcohol. Soy un alcohólico de ti y necesito tu licor para poder vivir en equilibrio. En armonía. En sumisión, porque mi sometimiento a ti forma parte del equilibrio de la naturaleza.

Eso te escribí, mientras te esperaba. Mientras esperaba a que aparecieras, como siempre hago pues vivo por ti, encerrado, esperando que aparezcas, amor mío, para poder hablar contigo. Y esta vez te conectaste desde el trabajo y te dije que te amaba, que soy tuyo, que soy tu novio cornudo sumiso e impotente.
- Impotente total -me aclaraste-. Y si no lo eres ahora, lo serás. De eso me encargo yo.

Eso me dijiste muy segura de ti misma, como siempre, porque aunque eres tierna y cariñosa, cuando te pones en plan Ama eres inteligente y poderosa. Tu poder subyuga y te hace sentirte más sumiso y amarte más aún si cabe. Y por eso, cuando me has comentado que te gusta hacerme cornudos con casados, lo he entendido a la primera. O eso creo.
- Pero, ¿has follado con un negro? –te pregunte ansioso.
- Mi último novio era más negro que blanco créeme, jajajaja
- Sí, no lo sabía. ¿Te gustan?
- Claro.
- Oye, ¿te enamorabas de tus novios, es decir, los amabas?
- Desde luego. No a todos debo aclarar, pero el que en su tiempo amara a mis exnovios no significa que a ti no. Además tú eres el amor de mi vida. Pero me sorprende conocerte cada día más. Somos tan afines que eso me encanta y me excita!!!!
- ¿Sabes cuál es el único peligro de los cuernos, amor mío?
- ¿Qué me enamore?
- Que te enamores de algún amante.
- Jajajajaa.
- No te rías, suele pasar en muchas parejas
- Por eso es bueno follar con hombres casados, ¿no lo crees?
- Sí, mi amor.
- Y si un casado me gusta, ¿sabes que pasara, verdad, cornudo?
- Te lo follarás.
- Así es. Y lo sabrás. No te ocultaré nada.
- Lo sé, amor mío. Tú eres libre.
- Así es. Así que no trates de limitarme.
- Lo que tú digas, como siempre.
- ¿Estoy en un error?
- ¿Sobre qué?
- Sobre lo que te he dicho. Quiero que lo repitas.
- No, amor no estás en un error.
- ¿Entonces?
- Entonces podrás follarte a todos los casados que te gusten.
- Y a los solteros.
- Y a los solteros, claro.
- Y los blancos y los negros.
- A todos sin excepción, amor mío.
- Lo sabía, pero me gusta oírlo de tus labios, cornudo.
- Para eso soy tu cornudo.
- Follaré con todos los que quiera, excepto contigo. Jamás follarás conmigo. Nunca. Jamás. Me gusta que te lo metas en la cabeza. Puedo follar con todo el mundo, con todos los tíos, menos contigo porque tu pito de sumiso no es digno de entrar en mi sagrado coño de Ama. Jamás folló con sumisos, ni sumisas.
- Lo sé. Y te amo más aún si cabe.
- Y yo, mi querido cornudo. Y además es más humillante para ti q ue folle con casados porque así tomarás conciencia de que él folla con su mujer y conmigo, pero tú no follarás jamás con ninguna. Y menos conmigo.
- Es cierto. Es morboso. Y humillante.
- Sobre todo para ti, cornudo.
- Sí, y puedes recordarme eso, cuando vuelvas y me lo cuentes. O cuando estemos los tres, mientras follas con él y yo te beso la mano de rodillas. O te lamo el culo mientras tú estás encima de él y te lo follas. ¿Me lo recordarás?
- Desde luego, amor. Siempre. Te diré que mi macho folla con dos y tú con ninguna. No te preocupes. E incluso me encantará follar con un matrimonio. Y tú allí presente, siempre mirando cómo me tocan, como me follan, como me hacen gozar. Tendrás competencia para lamer mi coño. Aunque si no encuentras hueco te pondré a chupar la pocha del macho. Me encanta verte chupar pollas, me excita y es probable que te ponga a chupar pollas por el simple placer de mantenerme excitada.
- Sí, lo que tú quieras. Lo haré sin dudar.
- Chuparás grandes y chicas, de blancos o negros por el simple hecho de darme a mi placer, de lograr que se me moje el coño. Sólo por eso.
- Lo sé. No lo dudo.

Porque no lo dudo. Y sobre todo, no lo dudas tú, amor mío, que me tienes secuestrado en tu cárcel de amor, que tienes encerrada mi libertad, a Dios gracias. Porque soy feliz sin libertad, amor mío, pues no tengo ninguna, ni quiero tenerla. Y he de contarte todo lo que hago a lo largo del día, casa segundo y con detalle, mientras tú eres libre. Porque mi libertad te pertenece, está en tu poder y no querré tenerla cuando sea tu esposo, porque mi libertad es y será, disfrutar la tuya. Ser tu cornudo sumiso, tu esclavo, tu cornudo impotente total que te ama más allá de la muerte.

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