jueves, 1 de noviembre de 2012

Te llevo a a casa de tu amante

Te llevo a su casa, a la casa del macho con el que me haces cornudo y estás tan excitada, cachonda, caliente y puta, que te estás masturbando antes de llegar. No puedes esperar. Te masturbas, gimes, suspiras, pronuncias su nombre, me llamas cornudo pichafloja y sigues masturbándote sin importanter que alguien te vea pues todavía no hemos salido de la ciudad.

Estás salida, caliente, zorra y todo por él. Desde que lo conoces has cambiado, ahora te maquillas todos los días, te depilas  constantemente, te has afeitado el coño como a él le gusta, te pones la lencería que él elige y que yo pago y, además, me obligas a lamerte antes de salir para que te excite, para que te ponga cachonda, para estar jugosa para él y que te pueda follar mejor.
- Cuando más me excites más cornudo serás, así que esmérate -me dices.

Y eso hago. Te he bañado y  ayudado a vestirte, te he traído el maquillaje, te he dejado la ropa encima de la cama. Te he vestido y he lamido tu hermoso coño hasta que has estado a punto de correrte
- !Para! -me has ordenado.
- Que ocurre.
- Que no quiero correrme aún; quiero ir caliente, cachonda y puta para que me folle mejor, más aún. Quiero hacerte cornudo total y absoluto.
- Lo sé, amor mío.
- Pero quiero que no se te olvide.

Y he seguido conduciendo mientras te sigues masturbando, gimiendo y suspirando por él, por tu macho, por el hombre que te folla en la oficina, en su despacho. Y en los aseos. Y en el ascensor. Y en las escaleras. Él te da una llamada perdida y tú te levantas de la mesa frente a su despacho y te vas detrás de él para que te folle.

Lo sé porque me lo has contado todo. Incluso que te he entregado a su chófer negro para que te folle, por delegación, cuando él no está. Y tú has aceptado. Ahora vamos a la casa del chófer de tu amante a cumplir con sus deseos.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.