sábado, 8 de diciembre de 2012

El no-placer del cornudo sumiso

Creo, cornudo cabrón, que deberías arrodillarte y chuparle la polla al que te hace cornudo para darles las gracias por el honor de coronarte como cornudo. Como cabrón. Es más deberías hacer de mamporrero y ayudarle  a follarse a su perra. Oh, eso me encantaría, que le ayudarás a follarme.

Porque tú no me follas, no se te pone dura y cuando por fin  se te pone dura al humillarte, te pongo una funda de plástico para que no sientas el roce de mi coño, para que no sientas placer y sigas excitado, mientras yo si lo recibo y gozo como una zorra, como la guarra que soy de un cornudo.

Y además te he comprado unas braguitas y una lencería muy mona para que te pongas cuando vengan a follarme y comprendan que en casa no hay hombre, no hay macho, y sólo hay una puta como yo y una putita sumisa que además es cornudo. Una lencería que lucirás al recibirlos, al abrirles la puerta, mientras les enseñas el cartel que te he escrito:

YO VIVO PARA SERVIR A LOS HOMBRES DE VERDAD.

Porque tú no eres hombre, ni macho ni nada. Eres un pobre cornudo sumiso, una puta barata a la que le encantan que la humillen.

¿Y sabes lo que me pondría a mil?…  es que hoy es que estoy muy guarra, cabrón, y me gustaría que él se meara en mi cara después de correrse para demostrarte que cualquiera se folla y se mea a tu  mujer, a la mujer del mayor cornudo que ha parido madre.

Y con suerte, para entonces, alguno de los vecinos habría oído el ruido y habría abierto la puerta y vendría con la polla dura a follarme. Empezaría follándome la boca mientras me da bofetones en la cara por ser tan perra y no avisarle a él de lo cachonda que andaba.

¿Te excitaría ver como me abofetean, cabrón?...En la cara, en el culo, en las tetas, me encanta recibir azotes, pero de tíos de verdad, no de cabrones cornudos con pililas que no sirven como tú.

A ti sin embargo si debería azotarte yo, sobre todo cuando no me limpies bien el coño, aunque por suerte eso no suele pasar, porque eres un  cabrón que come coños como nadie, sobre todo cuando están recién follados por otros, usados. 

Es  lo único que puedes hacerme porque además de cornudo eres impotente, así que mejor que lo hagas muy bien o no tendrás derecho a estar en la misma habitación que me están follando, cabrón, no podrás mirar como te hacemos cornudo, y no se te pondrá dura ni en ese ratito que se te pone cuando ves como gozan de tu zorra. Porque sólo se te pone algo dura cuando te humillo y ves como se follan a la zorra de tu mujer. Eres un cabrón cornudo redomado. No hay otro como tú. Y por eso te amo.

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