lunes, 14 de enero de 2013

Oh, cielo, cariño. Gracias que has venido






Vaya, cariño. Por fin has llegado. Te estaba esperando. No sé por qué te has retrasado tanto, menos mal que tu amigo me ha estado entreteniendo, follándome como ves,  y me lo he pasado fenómeno mientras te esperaba. No vuelvas a tardar que ya sabes que los cuerno sin ti, son menos cuernos y no me excitan. Así que deja de manosearte esa pilila de niño que tienes, ponte el cinturón de castidad  y ven aquí a lamerme el clítoris mientras tu amigo me folla. Se al menos atento y educado en nuestra noche de bodas.

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