martes, 19 de marzo de 2013

De sorpresa en sorpresa, cornudo


Cuando he entrado en la habitación y he visto esa cara tuya, con esos ojos desorbitados, no me he sorprendido, cariño.  Tú si estás sorprendida. Sorprendida  por esa polla. Porque  has venido a donde yo estaba, me has bajado los pantalones, has sacado la cinta métrica y también te has sorprendido.
- Parece que hay ganador, que no hay color y que no hay que consultar a un jurado.
- No sé.
- Esto es una polla y esto tuyo es un pito, una pollita.
- Sí, creo que sí.
- ¿Y qué crees que debo que hacer?
- No sé.
- ¡No, dímelo tú, cornudo!
-  No sé, mi amor.
- ¿Qué crees que es más justo?
-  Supongo que te folles su polla.
-  Supones no. Lo voy a hacer. No puedo follar con ese pito ridículo. Necesito polla. P-O-LL-A. ¿Lo comprendes?
- Sí, lo comprendo.
-  Repítelo
-  Necesitas polla.
-  No, un pollón como este, cornudo. Repítelo.
-  Necesitas un pollón como ese.
-  Porque él es un macho de verdad.
-  Sí.
-  Y tú sólo eres un cornudo sumiso con pollita de niño.
-  Sí, lo soy.
-  Y un cornudo sumiso impotente.
-  Sí, lo soy.
-  No sabes lo que me alegra que seas tan sincero, amor mío.

2 comentarios :

  1. Me encanta! Y esas fotos tan morbosas, ¿dónde podría encontrar más fotos de estas midiendo miembros y poniendo cara de sorpresa al ver el pene del corneador?

    Saludos y enhorabuena por el blog.

    servus{Bastet}

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  2. Yo no se si quiero llegar a ser cornudo o no... pero me he dado cuenta que me excita mucho que mi novia me hable de pollas grandes.
    De pollas que ha visto en playas nudistas o de pollas que ve en pelis pornos.

    Me encantaría que un día me dijera que le ha visto la polla a un compañero de trabajo y que es una polla enorme.


    www.malagasensual.blogspot.com

    Saludos.

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