miércoles, 13 de marzo de 2013

Huele en mis bragas la excitación que me provoca otro macho

Me acabo de masturbar pensando en él, en mi macho, en el hombre que me hace gozar porque tú no puedes, cornudo. Lo sabes. Te gusta además no poder penetrarme porque te humilla más. Te humilla y da placer saber que jamás podrás penetrarme donde otros penetran. Gozar donde otros gozan. Que este coño es de todos menos de ti y que cualquiera puede gozar con él. Lo sabes. Y te excita.

Veo tu cara de placer al oler mis bragas. O al ver entrar y salir de mi coño la polla de otro macho. A veces incluso te acercas para cogerme y ayudarme a subir y bajar sobre su polla. Te gusta ser cornudo y lo sabes. Lo sabes bien porque fuiste tú el que me propuso que vistiera de forma provocativa; el que me animó a hacer un trío; el que luego se apartó para dejarme sola en la cama con otro macho; el que luego me dio permiso para follar fuera de casa; el que me busca machos para que me los folle; el que se arrodilla junto a la cama y me suplica que te haga más cornudo.

Y eso hago. Pero ahora huele las bragas. Saborea la excitación que me provoca masturbarme pensando en él, en mi amante, en mi macho. ¿La hueles?... Estoy mojada, excitada, jugosa, mojada y ansiosa de polla, de una polla de verdad. Así que deja de oler mis bragas y llama a mi macho para que venga. No, mejor: Suplícale que venga a hacerte cornudo. Y ya sabes: ponte las braguitas y el cinturón de castidad para verme follar con él. Como siempre.

1 comentarios :

  1. El olor de unas braguitas usadas es la certeza absoluta que después de todo nosotros somos animales.
    Nos pone ese olor. No hay duda.
    Yo he dejado las braguitas de mi novia en varios sitios y me he fijado que un tio cuando coje unas bragas... lo primero que hace es olerlas. Sin duda.

    www.malagasensual.blogspot.com

    Saludos.

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario.