martes, 30 de abril de 2013

Al fin tengo a mi cornudo, como tú querías

Sabía que lo deseabas y como no puedo negarte nada, le he puesto al cornudo de mi marido el cinturón de castidad. Te envío la foto y la llave para que lo veas y te excites. Ahora está encerrado. Cornudo y sin poder gozar, mientras nosotros follamos delante de él, nos corremos y tenemos placer. Él sólo tendrá el placer de vernos gozar a nosotros.

Lo más sorprendente de todo, cariño, ha sido que el cornudo de mi esposo no sólo no ha puesto ninguna pega, sino que me ha sugerido que te envíe a ti la llave para que tú te la quedes, para que la guardes y decidas cuando lo liberamos. Aunque sabe que no se podrá correr nunca, al menos en varios meses, y siempre en posturas humillantes de ser ordeñado.

Se me ha ocurrido permitirle que se corra dentro de dos meses, azotándolo como en esta otra foto que te envío. Apretándole los huevos y azotándole la polla continuamente hasta que no pueda más y se corra entre el dolor y el placer. Dime qué te parece la idea porque a mi sólo de ver la foto se me ha mojado el coño al imaginarme así al cornudo.

Y lo más sorprendente cariño, es que el cornudo de mi marido también se ha excitado al verla. Cada día es más cornudo y cada día quiere ser más humillado.  Es una joya de marido. Lo quiero y jamás lo dejaré. ¿Dónde voy a encontrar a un hombre como él?

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.