sábado, 25 de mayo de 2013

Para ti es algo normal

Primero me dominaste poco a poco. Casi ni me di cuenta. Estaba tan enamorado de ti, tan loco por ti, que lo aceptaba todo. Y te lo perdonaba todo. Un día te enfadaste porque había llegado tres minutos tarde a la cita y me diste un sonoro bofetón, una hostia.  Yo te pedí perdón, pero tú dijiste que no, que no me perdonabas. Entonces me puse de rodillas, te cogí la mano con la que me habías abofeteado y te pedí perdón.
- Lo siento, pero no te perdono -me dijiste poniéndote en jarras.

Y te volví a suplicar y suplicar, pero tú sólo me contestaste dándome una nueva hostia, más fuerte que la anterior. Y luego otra. Y otra. No recuerdo cuántas fueron, pero tras cada bofetón yo te pedía pedón besándote las manos.

Pero te alejaste de mi. Estuviste un mes sin llamarme, sin contestar a mis llamadas porque cuando te ponías y sabías que era yo, colgaba de inmediato. Incluso te vi saliendo con otros tíos. Un día te vi bajar de tu piso a la cafetería de abajo con un chico mucho más joven que yo. Llevabais los dos el pelo mojado, por lo que supuse que habías pasado la noche con él, que habías follado y que ibais a desayunar.

Sentí un agudo dolor en el pecho, unos celos tremendos, pero también una extraña y morbosa excitación. No lo pude resistir y volví a llamarte para pedirte perdón. "perdóname, por favor, te lo suplico", te dije. Y tú me perdonaste. Eso me dijiste, pero también me advertiste que como te desagradara en otra ocasión te perdería para siempre.
- Esto que has sufrido ahora no será nada en comparación con lo que te vendrá, porque será para siempre.

A partir de entonces todo fue ya normal y natural. Tú decidías y yo obedecía. No necesitábamos decirnos nada. Otras parejas se meten en el mundo femdom, D/s o BDSM, pero cuando yo te hablaba de ello (lo había leído en Internet), tú me preguntabas qué era eso. No sabías nada de ello, pero tu personalidad, tu carácter y tu forma de ser era comportarte así, de una forma natural. Casi sin proponértelo. Tenías el poder y lo ejercitabas sin darte cuenta. Para ti era todo muy normal.

Por eso cuando me dijiste que habías conocido otro chico me lo contaste como si hubieras conocido a otra chica. Para ti era normal. Y no dije nada. No dije nada entonces y no digo nada ahora cuando te lamo el coño y pronuncias su nombre, cuando gimes, jadeas y suspiras decidiendo el nombre de ese chico. Cuando te corres entre arcadas pensando en él y gritando su nombre. Me callo y sigo lamiéndote hasta que te corres y me llenas la cara con los jugos que te ha provocado pensar en otro. Porque para ti es algo normal hacerlo.

Por eso cuando llego a casa y te encuentro en la cama follando con él, también me callo. Tú me miras, clavas tus en mis ojos y me arrodillo junto a vosotros, procurando no molestar. La última vez que te dije algo te levantaste, me diste de hostias y volviste a la cama para follar con tu amante, con tu macho, con el hombre que te hace gozar. Porque conmigo no follas. En realidad nunca lo has hecho. Supuse desde el principio que no querías follar conmigo y ni tan siquiera te lo he preguntado ni he hecho intentos. Sé que para ti es algo normal que sea así y lo acepto.


Me conformo con verte feliz follando con otro y observando como te lo comes, como te lo follas y como disfrutas de su polla. Eres una mujer muy pasional, con un carácter muy fuerte y evidencias tu poder sobre los demás. Y sobre mi. Sobre todo sobre mi. Porque para ti es algo normal.

Porque a mi nunca me has tocado la polla y a él se la coges y la mimas con devoción. Le coges los huevos como si fueran tuyos, con extremada delicadeza. Y a mi me los pateas cuando hago algo que no te gusta. A él lo mimas, con él te duchas, con él bajas a desayunar a la cafetería de abajo, con él vas al cine, con él duermes todas las noches mientras yo lo hago en la alfombra. Porque para ti es algo normal.

Y con él follas mientras yo le lamo los huevos a tu amante. Me obligaste a ello, pero lo hago con sumo gusto porque sé que así a él se le pondrá más dura y te follará más y mejor. Lo hago por ti, porque te amo tanto que ser tu cornudo sumiso me parece poco.Y porque para ti es algo normal.








2 comentarios :

  1. Es un morbazo ver poco a poco como ella va asumiendo el control de la relación.

    Saludos desde www.malagasensual.blogspot.com

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