jueves, 2 de mayo de 2013

Ya no podrás follar jamás, eunuco

Con este piercing jamás podrás follar. Ni conmigo, que nunca lo has hecho, ni con nadie más. No necesitaremos más el cintuón de castidad y estarás casto y puro para mi. Gracias por ofrecerme este regalo, cornudo mío, en el anirvesario de nuestra boda.

Tu mismo te has ofrecido a infibularte para mi, me has ofrecido tu castidad para mi placer y te lo agradezco, mi querido cornudo. Me excita mucho saber que jamás entrarás en ningún coño. Y así de por vida, hasta que te mueras.

Yo seguiré follando con todo el que me dé la real gana, pero tú jamás podrás hacerlo. Te vas a morir sin haber follado ni conmigo ni con nadie más. Y digo conmigo porque desde que me confesaste tus fantasías  de sumisión y accedí a ellas, cuando éramos novios, no te he permitido que penetres en mi, que me folles.

Jamás has follado conmigo ni lo harás nunca, aunque yo he follado con muchos y seguiré haciéndolo libremente. Te has convertido en un eunuco por mi, por tu Diosa, y te lo agradezco mucho. De todas formas la polla de un esclavo jamás profana el sagrado coño de su Diosa. Tú mismo me lo dijiste y por eso lo has hecho. Gracias cornudo. Te amo mucho.

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