lunes, 29 de febrero de 2016

No sé qué haremos

Empezamos como un juego. Yo tenía la fantasía de verte follar con un  negro. Tú te negaste, pero al final cediste. "Te amo y lo hago por ti, me dijiste". Y lo hicimos. Una vez. Y luego otra. Y otra más, porque te has encoñado con él. Te pone el coño húmedo con sólo oír su voz cuando lo llamas para reclamarlo.

Tú dices que sólo es sexo, pero yo creo que estás también enamorada. Lo sé, porque te veo abrazada a él y lo deseas con fervor, con deseo de hembra, pero también como mujer enamorada.

Y por eso has decidido quedarte preñada de él. Me lo dijiste a la cara sin disimulo ninguno.
- Quiero quedarme preñada de él, cariño. Quiero que su semen llene mi coño, mi útero, y que su hijo esté en mi barriga. Lo necesito. necesito que él me preñe.

Y yo dijo que sí, claro, porque te amo tanto que no puedo negarte nada.  Y ya estás preñada. Ya esperas un hijo de él y sigues follántelo como si nada. Seguís follando como si no lo estuvieras. El deseo os come, os puede y no podéis evitarlo.

Aunque no sé qué vamos a hacer cuando nazca el niño, qué va a decir la familia, los vecinos o mis compañeros de trabajo cuando vea que tu preñez ha dado a luz un hijo negro. Pero no importa. Te amo y sólo deseo verte feliz. Ya nos apañaremos, amor mío.

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