martes, 17 de mayo de 2016

Disfruta como un cerdo, como un huen cornudo


Gracias cornudo por ser tal servil, por atendernos tan bien. Creo que por ser tan fiel en tus cuernos y tu necesidad de ser humillado te voy a conceder el favor de que mires de rodillas desde la esquina del cuarto. Te voy a permitir que asistas a tu puesta de cuernos, a que veas como me follo a mi amante, como aprieto su polla con mi coño parar tragármela entera. Y ya sabes que es muy hombre, muy macho y lo necesito como el comer.





Pero antes te pondré el cinturón de castidad para que no puedas masturbarte mientras me ves follar con otro. Ya sabes que esa es condición indispensable. Un capricho de mi macho que se excita más al follar a una mujer con un marido cornudo en castidad, sin poder masturbarse. Gozando sólo con el placer cerebral de sentir la humillación de ver como otro hombre penetra en el

coño de su amada esposa. Ese placer que sólo podéis saborear los cornudos sumisos como tú.


Y ahora que hemos follado, que él ha tenido la deferencia de dejarte algo para ti, acércarte a la cama cornudo y lámeme. Lame el sabor de un macho en el coño de tu mujer, de tu amada esposa, de la madre de tus hijos. Lame la leche y la excitación que provoca un macho de verdad; un hombre que tú nunca has sido ni nunca podrás ser porque un macho de verdad se folla a las mujeres de los demás, mientras los pusilánimes dejan que se follen a sus mujeres y además gozan con ello, con la humillación de que otro se folle a su mujer. Disfruta, cornudo. Disfruta.

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.