domingo, 22 de mayo de 2016

Su primera vez con Richard (2)


image
Textos del Blog ♠ Diario de una pareja Cuckold (Corneador, Hotwife & Cornudo) ♠

El día 31 de marzo comenzamos a escribir otro capítulo de esta historia. Ese día creí prudente que Andrea debería conocer a Richard.

A Richard lo conocí años atrás por medio de una amiga que conocía mi fantasía de ser cornudo y sumiso. En una noche de copas ella me dijo que Richard era el indicado y que lo tuviera en cuenta para el día que tuviera una pareja estable. Nos presentó, hablamos un poco del tema y quedamos en que si llegaba ese momento, lo buscaba.



image
Andrea y yo habíamos partido de una relación simple, sin complicaciones, sin hoja de ruta. No obstante, poco a poco fuimos tomando un rumbo definido. Nuestra filosofía de vida era en común acuerdo, pasarla bien. Ambos queríamos probar nuestros límites y saciar nuestra sed. En mi caso, probar los límites de la humillación y la sumisión y en el caso de ella, saciar y traspasar las barreras de su erotismo.

Andrea es una mujer excepcional. La defino como una mujer libre en todo el sentido de la palabra. A sus 24 años tiene el control total de su vida y está en el firme ejercicio de tener el control total de sus sentimientos. Intelectual, que sabe lo que quiere. Con buen sentido del humor, firme en sus decisiones, sin llegar a ser necia. Una mujer que sabe querer, que sabe escuchar y sabe hablar. Sexualmente la puedo definir con una sola palabra: Insaciable, no acepta el mal
sexo, con Andrea no hay puntos medios en ese aspecto. Simplemente la haces llegar al cielo con sus repetidos orgasmos, o no sirves.



image
De Andrea disfruto la sutileza para decir las cosas más fuertes y el tacto para que yo las termine aceptando. Al inicio de nuestra relación tuvimos buen sexo, eso era lo que yo pensaba porque la hacía sentir un solitario orgasmo en nuestro coito. Pero poco a poco Andrea me fue contando sus vivencias y sus hazañas sexuales pasadas. Fui descubriendo con su sutil ayuda, que mi sexo no era suficiente y que por más que me esforzara era inútil hacerla completamente feliz. Lo intenté, di lo mejor de mí, pero solo conseguí alejarme más y bloquear más mi mente. Problemas de erección, precocidad y baja autoestima, agravaron el asunto. Eso me fue disminuyendo al punto de aceptar lo evidente. No soy bueno en la cama, para ella soy un fracaso. Lo digo sin pena, porque el primer paso para caminar hacia nuestra felicidad, es aceptar el error y ser absolutamente realista. Yo soy el problema y yo debo brindar una solución.



image
El corazón ya había hecho su parte, ambos disfrutábamos estar juntos, nos convertimos en ese ser anhelado uno para el otro. Por eso era difícil terminar la relación y dejar que Andrea se fuera a los brazos de un hombre de verdad. En esta etapa de nuestras vidas, juntamos todos los ingredientes, su sed insaciable de buen sexo, mi poca hombría, su temperamento firme y mi temperamento sumiso. En definitiva, lo teníamos todo. Sólo faltaba el hombre de la relación, el que llegara a brindarle felicidad y buen sexo. Yo me encargaría de brindarle amor y estabilidad. El momento de llamar a Richard había llegado. Estaba planteado el escenario perfecto para comenzar a caminar en firme por los caminos de la sumisión.



image
Fue así como decidimos dar el paso de conocer a Richard, sin mucho protocolo, sin pensarlo tantas veces, porque ambos lo teníamos claro. Hablamos los tres por chat, yo mismo hice el trabajo de reunirlos. La química fue casi inmediata, en pocos minutos ya estaban definidos y asumidos claramente los roles. Andrea se puso del lado Richard y me dejó a mí en el nivel inferior de la jerarquía.

A pesar de disfrutar el tema de la humillación y la sumisión, debo confesar que cuando se mezclan los sentimientos es frustrante y doloroso ver que la mujer que uno quiere comienza a hacer planes con otro hombre. Duele mucho saber que poco a poco ese hombre estará ocupando mi lugar y yo estaré cada vez más relegado y degradado.





image
La situación tiende a tomar su orden natural. Richard gana terreno rápidamente con ella y yo lo pierdo a la misma velocidad. Andrea me ha ordenado que Richard y yo no podemos seguir siendo amigos. Se han definido reglas de respeto. Como por ejemplo llamarlo Señor Richard, me han prohibido decirle palabras bonitas a Andrea, porque según Él sueno muy confianzudo. Ahora debo llamarla con absoluto respeto y conservando la distancia. Por otro lado se me ha encomendado organizar todo para su primer encuentro el día de mañana. Ahora mismo tendré que conseguir los juguetes sexuales, los preservativos y el lugar para ese primer momento, para esa entrega sublime y ese punto de no retorno.




image
Espero que ese primer encuentro sea placentero para ambos. Anoche Andrea me dijo que desde este momento complacer a Richard se convertía en su prioridad y que Él tomaría el control de esta relación. Ella solo espera que ese hombre la haga llegar al cielo y le sacie todos sus deseos. Ella quiere una relación estable con Richard, volverlo nuestro corneador estable. Es muy posible que me sea negado todo tipo de contacto con ella. Muy doloroso, porque tocar la piel la mujer que uno quiere es la máxima recompensa para cualquier hombre. Pero por otro lado está mi triste realidad; mi poca hombría, la cual contrasta con la felicidad de Andrea, su rostro de alegría y satisfacción por lo que viene; lo merece todo y lo vale todo.



image
Prometí aceptar las reglas y lo cumpliré. Prometí someterme y lo haré. Pese a eso, todavía no sé cómo será verla haciendo el amor con otro hombre, no sé si pueda acostumbrarme. No sé si pueda resistirlo.

Texto del Blog ♠ Diario de una pareja Cuckold (Corneador, Hotwife & Cornudo) ♠

0 comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario.