martes, 28 de junio de 2016

Volví a creer en el Cuckold, un nuevo amante ha llegado (Versión Andrea) (15)




Él se llama Andrés. Hicimos dos primeras citas y no pudimos vernos por ocupaciones laborales y personales y seguramente un poco de miedo de quién y cómo sería esa persona que proponía y aceptaba un encuentro excitante y particular.

La tercera cita fue la vencida, salí un poco más temprano del trabajo y lo esperé en mi apartamento, el plan era salir a tomar algo y conocernos, buscábamos romper el hielo de alguna manera, cuando llegó le ofrecí una cerveza y empezamos a hablar, sentía que me miraba y me estudiaba todo el tiempo, yo hacía lo mismo, pues me pareció muy atractivo e inteligente cuando hablaba, la charla se tornaba interesante.

Entonces, decidimos pedir una botella de vino tinto (mi  preferido) a domicilio, a cambio de salir decidimos que era mejor besarnos y no perder [[MORE]] mucho tiempo, además el cornudo estaba por llegar de estudiar y quería tiempo para conocerlo sobre todo
sexualmente.

Nos besamos y acariciamos en el sofá mientras la temperatura subía cada vez más rápido, lo invité al cuarto para estar más cómodos (dejé la puerta abierta a propósito como regalo al cornudo), nos quitamos la ropa que ya empezaba a estorbarnos.

Tomé una foto para enviársela a mi "maridito" y para enterarlo que estaba bien, ¡muy bien! para ser franca.


Cada caricia de Andrés me iba enloqueciendo del placer, su sexo oral era perfecto, los besos y las miradas eran claros, queríamos SEXO, le pedí que se pusiera un preservativo para sentir su pene dentro de mí, sentía que podía lograr orgasmos que el cornudo ya no me ofrecía; y así fue, el sexo estuvo delicioso, sentir cómo me recorría por dentro y me hacía gemir, era lo que quería de un buen corneador, luego de un rato escuché la puerta, era Daniel, llegaba con una botella de vino que Andrés había pedido que llevara, en realidad era lo único que me importaba, el vino tinto, el cornudo muy poco, estaba extasiada de Andrés, no quería perder un segundo sin disfrutar el momento con él.

Lo que pasó esa noche fue suficiente para saber que quería volver a verlo pronto, y así se lo hice saber, el sexo que me ofrecía y la química que había sentido era suficiente para abrirle un espacio en mi vida, mi matrimonio y mi cama.

Esta noche habrá un segundo encuentro y estoy feliz de volver a verlo, mi matrimonio está perfecto y empezaremos a escribir una historia de tres. Corneador, Hotwife y Cornudo. 

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